{"id":28,"date":"2016-05-25T13:32:08","date_gmt":"2016-05-25T13:32:08","guid":{"rendered":"http:\/\/mindful-eating.es\/?p=28"},"modified":"2017-09-12T12:02:13","modified_gmt":"2017-09-12T10:02:13","slug":"liberarse-de-la-culpa-en-nuestra-relacion-con-la-comida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/mindful-eating.es\/?p=28","title":{"rendered":"Liberarse de la culpa en nuestra relaci\u00f3n con la comida"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-129 alignleft\" src=\"http:\/\/mindful-eating.es\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/compasio\u0301n-perdon.jpg\" alt=\"compasio\u0301n-perdon\" width=\"440\" height=\"440\" srcset=\"https:\/\/mindful-eating.es\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/compasio\u0301n-perdon.jpg 1024w, https:\/\/mindful-eating.es\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/compasio\u0301n-perdon-150x150.jpg 150w, https:\/\/mindful-eating.es\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/compasio\u0301n-perdon-300x300.jpg 300w, https:\/\/mindful-eating.es\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/compasio\u0301n-perdon-768x768.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/>Es muy posible que si est\u00e1s batallando con el peso y tu forma de comer puedas tener un sentimiento de culpa por no poder vencer en esa batalla. Quiz\u00e1 si comprendes que somos un especie que durante dos millones de a\u00f1os hemos estado programados para ver comida y comerla porque nuestros cuerpos y cerebros se desarrollaron para vivir en tiempos de escasez y que estamos adaptados para almacenar el exceso de energ\u00eda tal vez puedas poner este sentimiento de culpabilidad bajo el foco de la compasi\u00f3n y la amabilidad.<\/p>\n<p>Es importante poder ampliar nuestra perspectiva y desarrollar compasi\u00f3n hacia la complejidad de nuestra relaci\u00f3n con la comida, nuestra forma de alimentarnos y nuestro peso corporal. Si dejamos de culparnos sobre nuestro comportamiento alimentario y nuestro peso, tal vez podemos conectar con nuestra vulnerabilidad y la verg\u00fcenza y desarrollar una perspectiva m\u00e1s amplia para encontrar una visi\u00f3n y percepci\u00f3n m\u00e1s equilibrada. Muchas dietas contienen el mensaje oculto de que tener\u2028un problema con el peso significa que algo est\u00e1 mal en nuestra persona. Tara Brach habla del \u201ctrance de la falta de val\u00eda\u201d como una situaci\u00f3n en la que tenemos miedo a ser defectuosos \u00a0y que se ve acompa\u00f1ada de un sentimiento de separaci\u00f3n de los dem\u00e1s y de la vida. Vernos como defectuosos nos desliga de la humanidad que compartimos con otras personas y es posible que detr\u00e1s exista un miedo primigenio de que en la vida hay algo de malo, y que est\u00e1 a punto de suceder algo malo.<\/p>\n<p>Junto a este miedo suele surgir una reacci\u00f3n que suele consistir en echar la culpa, o incluso sentir odio a lo que consideramos la causa del problema: a nosotros mismos, a otras personas o la la vida en s\u00ed.<\/p>\n<p>As\u00ed la auto-recriminaci\u00f3n, la culpa y el auto-odio nos conducen a un sufrimiento a\u00f1adido muchas veces del todo innecesario. Estas emociones y sentimientos nos pueden llevar a intentar huir del sufrimiento entrando en adicciones como comer en exceso, tomar el alcohol, drogas o engancharnos a las relaciones amorosas y de codependencia en las que tenemos que recibir la val\u00eda del exterior. Esta falta de val\u00eda nos puede incluso provocarnos una desconfianza y duda de que los dem\u00e1s puedan querernos porque, en el fondo, tememos que en alg\u00fan momento se den cuenta de nuestra falta de val\u00eda y nos rechacen.<\/p>\n<p>Esta falta de val\u00eda y de imperfecci\u00f3n, no nos permite relajarnos nunca y pase lo que pase siempre estamos buscando en nosotros mismos defectos que no nos permiten relajarnos y disfrutar de la aventura de la vida.\u00a0 As\u00ed la autocr\u00edtica, adem\u00e1s de desconectarnos, se convierte en una forma de protegernos de la idea de que los dem\u00e1s puedan hacernos da\u00f1o, porque estamos preparados ya con la \u201cprotecci\u00f3n\u201d de nuestra propia cr\u00edtica.<\/p>\n<p>Habitualmente la cr\u00edtica feroz acaba produciendo un sentimiento de culpa cr\u00f3nica y de rechazo hacia nosotros mismos. La aversi\u00f3n se puede presentar de dos formas, una muy en\u00e9rgica y desbordante como la ira y el odio, pero tambi\u00e9n otra muy sutil y contenida como la pena, el miedo, la decepci\u00f3n y la desesperaci\u00f3n. Esta forma de presentarse la aversi\u00f3n es una energ\u00eda que congela y paraliza y se suele manifestar como culpa.<\/p>\n<p>La culpa entabla un di\u00e1logo interno de pensamientos del tipo \u201csoy la persona m\u00e1s horrible del mundo, soy el \u00fanico que comete estos actos tan horribles\u201d que en el fondo son una magnificaci\u00f3n del ego. El Buda al observar su propio sufrimiento hizo un descubrimiento maravilloso y fue que todo sufrimiento procede de la noci\u00f3n err\u00f3nea de que somos un yo aparte y separado. Esta idea del ego nos tiene presos en ciclos continuos de deseo y aversi\u00f3n.<\/p>\n<p>El deseo \u2014el aferramiento, la codicia, el apego\u2014 es un estado mental que define lo que creemos necesitar para ser felices. Proyectamos todos nuestros sue\u00f1os y esperanzas de realizarnos en conseguir alg\u00fan objeto que reclama nuestra atenci\u00f3n. \u00c9ste puede ser una determinada actividad, un resultado, una cosa o una persona espec\u00edfica. Enga\u00f1ados por nuestra ilusi\u00f3n fugaz, contemplamos el mundo con visi\u00f3n de t\u00fanel. Si nos dejamos arrastrar por el deseo, nos colocamos firmemente en el marco del tiempo lineal. Nos concentramos en conseguir lo que a\u00fan no tenemos o en conservar lo que poseemos. Nos orientamos hacia el futuro. Atrapados por este concepto del tiempo lineal, acabamos en lo que las ense\u00f1anzas budistas denominan bhava, o llegar a ser, en precipitarse siempre hacia el momento siguiente. Es como si antes de que concluya cada respiraci\u00f3n nos inclin\u00e1semos hacia delante para inhalar de nuevo. De esta forma el ego, a trav\u00e9s del deseo, nos confina en uno de esos ciclos que nos conducen al sufrimiento sac\u00e1ndonos del momento presente.<\/p>\n<p>Lo que conocemos como el \u201cyo\u201d es un agregado de pensamientos, emociones y pautas de conductas familiares. La mente los combina entre si forjando una historia acerca de un ente personal, individual, con continuidad a los largo del tiempo y que tiene un car\u00e1cter fijo. Tanto el temor como el deseo son unas energ\u00edas naturales, que forman parte de los designios de la naturaleza y que sirven para protegernos y salir adelante. Pero cuando la culpa, el miedo y el deseo pasan a ser el n\u00facleo mismo de nuestra identidad, perdemos de vista la plenitud de nuestro ser.<\/p>\n<p>Para poder superar la culpa, el ego, la ira o el odio, la pr\u00e1ctica de la meditaci\u00f3n nos puede llevar a advertir la naturaleza impersonal de la realidad; de las fuerzas, energ\u00edas y pensamientos que surgen y desaparecen, y podemos comenzar a experimentar una realidad muy diferente. Podemos ver la ira, la culpa o la pena surgiendo en la mente como fuerzas que llegan y se van. La aversi\u00f3n es como una tormenta de verano que llega y pasa. Cuando comenzamos a ver que la impermanencia, la insustancialidad y el sufrimiento son caracter\u00edsticas de la realidad que vivimos podemos soltar ese sentimiento de que hay algo que funciona mal en nosotros. Es m\u00e1s cuando observamos a otros seres y a nosotros mismos cuando comienza a surgir metta o amor incondicional.<\/p>\n<p>La culpa puede ser considerada como una manifestaci\u00f3n de la ira o del odio. El Buda dijo que el odio jam\u00e1s puede ser extinguido por el odio, s\u00f3lo el cese del odio puede ser logrado por el amor. Si aplicamos esta m\u00e1xima a la culpa, el perd\u00f3n es el que puede permitirnos recobrar una parte de nosotros mismos que ha quedado esclavizada por un acontecimiento del pasado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para librarte de una aversi\u00f3n\u00a0profunda hacia uno mismo y hacia los dem\u00e1s hemos de ser capaces de practicar el perd\u00f3n. Este tiene el poder de madurar las fuerzas de la pureza como las del amor, y de afirmar las cualidades de la paciencia y de la compasi\u00f3n. Crea el espacio para la renovaci\u00f3n y una vida libre de la servidumbre del pasado.<\/p>\n<p>Cuando te hallas prisionero de tus acciones pasadas o de las actos de otro, no eres capaz de vivir plenamente tu existencia presente. El resentimiento, el dolor en parte experimentado y la ingrata herencia del pasado se unen para cerrar tu coraz\u00f3n\u00a0y, en consecuencia, reducir tu mundo.<\/p>\n<p>La intenci\u00f3n\u00a0de la meditaci\u00f3n\u00a0del perd\u00f3n\u00a0no es forzar algo o pretenderlo u olvidarte de ti mismo en deferencia excesiva a las necesidades de otros. De hecho, merced a la gran compasi\u00f3n por ti, creas las condiciones de un amor sin estorbos, que puede acabar con la separaci\u00f3n\u00a0y aliviarte de las dos cargas gemelas de la culpa lacerante y de un ultraje perpetuamente irresuelto.<\/p>\n<p>El dar es parte del perd\u00f3n. Cuando damos, hacemos una ofrenda a nosotros mismos y a otros, la creaci\u00f3n de una voluntad de hacer las paces con el conflicto y el dolor que alimentan nuestra ira, resentimiento y amargura.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 sea m\u00e1s f\u00e1cil se cr\u00edtico con nosotros y decirnos \u00abOdio mi cuerpo\u00bb por ser a as\u00ed, o no olvidar que esa persona me hizo da\u00f1o . Pero cuando actuamos as\u00ed en realidad estamos aferr\u00e1ndonos, como dec\u00eda el Buda a un carb\u00f3n ardiendo que a quien primero quema es a mi propia persona.<\/p>\n<p>Es mucho m\u00e1s dif\u00edcil perdonar que no perdonar. No es sencillo acceder a ese lugar dentro de ti, capaz de perdonar y de amar.<\/p>\n<p>Perdonar comienza con una intenci\u00f3n de querer dejar ir, de observar nuestra tendencia a apegarnos al odio. Al perdonar creamos un espacio para establecer h\u00e1bitos h\u00e1biles y estados mentales que est\u00e1n en armon\u00eda con el deseo de cambiar. El perd\u00f3n tambi\u00e9n disminuye el estr\u00e9s que proviene de juzgarnos a nosotros mismos y a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>El perd\u00f3n no significa condonar una acci\u00f3n da\u00f1ina o negar la injusticia y el sufrimiento. Jam\u00e1s debe confundirse con la pasividad ante la violaci\u00f3n o el abuso. El perd\u00f3n es una \u00edntima renuncia a la culpa o el resentimiento.<br \/>\nInicialmente podemos comenzar por perdonarnos a nosotros mismos: nuestros errores, sentimientos y h\u00e1bitos. Desde esta perspectiva, todo es igualmente perdonable, tanto si se trata de nuestra pereza, el odio hacia mi persona, la impaciencia, como los grandes muslos, o la tendencia a comer en exceso.<br \/>\nLa voluntad de ser conscientes por lo que se est\u00e1 pidiendo perd\u00f3n es una perspectiva y un paso radical ya en si mismos. Para ello quiz\u00e1 sea \u00fatil hacer una lista de las cosas que encontramos dif\u00edciles de perdonarnos.<\/p>\n<p>Para ello puedes practicar el siguiente ejercicio por un tiempo. Para ello te invito a que te sientes en un lugar tranquilo y confortable, en una postura relajada.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #808080;\">Repite las frases de tu lista comenzando por cosas peque\u00f1as como \u00abno hacer suficiente ejercicio\u00bb y finalizar con cuestiones de mayor magnitud como \u00abel h\u00e1bito de maltratarme a m\u00ed mismo por no ser una persona perfecta.\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #808080;\">Repite mentalmente frases como:<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #808080;\"> En la medida en que soy capaz, me perdono por cualquier da\u00f1o o perjuicio que he causado a m\u00ed mismo con o sin intenci\u00f3n.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #808080;\"> En la medida en que soy capaz, me perdono por no hacer suficiente ejercicio. Incluso si no puedo perdonarme a m\u00ed mismo, me perdono por esto.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #808080;\"> Yo \u2026. <i>(situando en los puntos suspensivos tu propio nombre<\/i>) me perdono por\u2026 <i>(la acci\u00f3n o el motivo que expusiste en la lista)<\/i><\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #808080;\">Yo \u2026. <i>(situando en los puntos suspensivos tu propio nombre<\/i>) me perdono por todos los modos en que me he da\u00f1ado, agraviado, a sabiendas o sin darme cuenta.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #808080;\">Durante el tiempo que sea necesario, voy a hacer el esfuerzo para ofrecerme el don inestimable del perd\u00f3n<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #808080;\">Es \u00fatil para hacer la pr\u00e1ctica del perd\u00f3n todos los d\u00edas, incluyendo cualquier aspecto de ti mismo o de tu experiencia que pueda beneficiarse de esta pr\u00e1ctica.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #808080;\">A continuaci\u00f3n, nos centramos en perdonar a los dem\u00e1s. Una vez m\u00e1s, comenzamos con peque\u00f1os problemas y seguimos con los m\u00e1s grandes <i>(si fuese necesario tal vez puedes hacer otra lista).<\/i><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #808080;\"> Repite mentalmente frases como:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #808080;\">En la medida en que soy capaz, perdono a mi amiga Luc\u00eda por el da\u00f1o o perjuicio que he experimentado. Incluso si no puedo perdonarla totalmente, me perdono por eso.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #808080;\">Yo \u2026. <i>(situando en los puntos suspensivos tu propio nombre<\/i>) te perdono \u2026 (<i>situando en los puntos suspensivos el nombre de la persona a que perdonas)<\/i><\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #808080;\">Durante el tiempo que sea necesario, voy a hacer el esfuerzo para ofrecer a Luc\u00eda el don inestimable del perd\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #808080;\">Finalmente pedimos perd\u00f3n a los dem\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #808080;\">Repite mentalmente frases como:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #808080;\">En la medida en que soy capaz,\u00a0 si he da\u00f1ado\u00a0 a alguien, a sabiendas o sin darme cuenta pido su perd\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #808080;\">Permite que esta solicitud cale en tu interior y si surge una pesornsa, im\u00e1genes o evocas recuerdos o acciones, lib\u00e9rate de la carga y mentalmente exclama: Te pido perd\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>Durante el tiempo que sea necesario, voy a hacer el esfuerzo para pedirte perd\u00f3n.<br \/>\nDurante esta pr\u00e1ctica es posible que afloren muchas emociones contradictorias: verg\u00fcenza, rabia, dolor por el da\u00f1o causado, la impresi\u00f3n de haber sido traicionado, confusi\u00f3n o duda. Intenta dejar que surjan esos estados sin juzgarlos. Recon\u00f3celos como hechos naturales y luego serenamente vuelve tu atenci\u00f3n al ejercicio del perd\u00f3n.<\/p>\n<p>Con la pr\u00e1ctica habitual, empezamos a darnos cuenta de que el perd\u00f3n es una forma \u00fanica de alimentaci\u00f3n, una forma de proporcionar a nosotros mismos y a los dem\u00e1s un espacio alrededor de nuestros conflictos y dificultades. Ya no nos sentimos tan solos, aislados, o condenados al fracaso. La paz que surge en la mente proporciona una plenitud interior que ninguna cantidad de alimentos puede ofrecer nunca.<\/p>\n<p>Si lo deseas puedes escuchar una mini meditaci\u00f3n de 3 minutos para comenzar a conectar con el perd\u00f3n en el siguiente <a href=\"http:\/\/www.respiravida.net\/recursos\/3mp-tres-minutos-para-perdonar-audio-gratis\" target=\"_blank\">enlace.<\/a><\/p>\n<p>Para m\u00e1s informaci\u00f3n<\/p>\n<p>Brach, T. (2013) Aceptaci\u00f3n radical. Madrid: Gaia<\/p>\n<p>Salzberg, S (1997). Amor incondicional. Madrid: EDAF<em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<hr \/>\n<h4><em><span style=\"color: #993366;\">Dr. Silamani Guirao-Goris<\/span><\/em><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es muy posible que si est\u00e1s batallando con el peso y tu forma de comer puedas tener un sentimiento de culpa por no poder vencer en esa batalla. 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